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Los
paraperiodistas disparan a mansalva
Alberto Maldonado S.
No hay duda. En América Latina, la "derecha
pesada" ha lanzado sus "acorazados mediáticos" (prensa, radio,
televisión e internet) contra todo lo que suene a cambios
estructurales, a "devaneos izquierdistas" peor si esos ensayos
vienen de gobiernos "populistas" que han ganado limpiamente
elecciones presidenciales y que intentan poner fin (aunque sea a
medias) a lo que el presidente Correa ha llamado "la larga noche
neoliberal"
TERRORISMO A LA
ECUATORIANA
La consigna mediática está siendo aplicada en
Ecuador, sin atenuantes, sin rubor y sin tiempo. Solo para dar una
idea de lo que está pasando, reflexionemos en torno a un par de
casos:
A una asambleísta de gobierno, algo despistada,
se le ocurrió plantear, en declaraciones de prensa, que ha llegado
el momento de una revisión de los símbolos constantes en el escudo
nacional. Fue suficiente: los diligentes "comunicólogos" que
"cubren" la Asamblea Constituyente en Montecristi, magnificaron la
proposición, la ridiculizaron y algunos la dieron por hecho, aunque
la proponente aclaró que no ha presentado siquiera algún texto sobre
la materia a discusión de los asambleístas. Y tres meses después, la
oposición mediática sigue mencionando el asunto entre los "errores"
de la Asamblea.
El tema del aborto, que en Ecuador sigue siendo
"muy sensible" (especialmente por tenaz oposición de la Iglesia
Católica) Los y las antiabortistas no se conformaron con que los
asambleístas de mayoría declaren "el derecho a la vida" como
principio básico de los y las ecuatorianas sino que encontraron que
la omisión de la frase "desde su creación" era una puerta abierta al
aborto legal. Había que leer y oír todo lo que dijeron los
"puristas" contra los "abortistas" como que en el Ecuador iba a
desatarse una epidemia de abortos si no se ponía tan filosófica
frase, a pesar de que nadie explicó quiénes, cómo, en qué momento
van a certificar este inicio. Y como si en el Ecuador, igual que en
mundo entero, no se practicara el aborto ilegal, todos los días del
año y en qué condiciones. A lo mejor los partidarios de declaración
tan furibunda tienen "conocimiento de causa" de lo que estaban
condenando; pero como el "método" es ilegal, pues entonces no ha
pasado nada y todo se queda en la confesión. Desde luego, los
"analistas" y periodistas qué no dijeron, condenando "tamaño
despropósito".
El reconocimiento del derecho a la propiedad
privada "en función social" desató la ira de esos "demócratas" a
quienes les da urticaria la sola idea de que se ponga algún coto,
alguna restricción a ese derecho "divino" (santificado por la
iglesia) que les da "el derecho" a unos pocos privilegiados "de la
suerte" el poseer la mayor parte de las riquezas, NO IMPORTA CÓMO.
Si mal no recuerdo, fue Víctor Hugo quien dijo en el Parlamento
francés que "tras toda fortuna siempre hay un crimen que se quedó en
la impunidad" Pero eso FUE y no se pudo sancionar a los atracadores.
Entonces, la propiedad privada debe garantizarse sin límites ni
condicionamientos. Y lograron que el inefable y misterioso Asesor
Jurídico de la Presidencia, "para no hacerse problemas"
especialmente por el SI del próximo referéndum, aconseje a sus
asambleístas que quiten "frase tan incómoda" Pero, los acuciosos
alto parlantes del sistema, hasta la fecha no dejan de asegurar que
el Ecuador ha entrado en riesgo de confiscaciones comunistoides.
Contra el Presidente Rafael Correa, sus
acciones y sus dichos, la historia de la agresión mediática ya tiene
año y medio. Lo simpático (por no decir, lo indignante) es que
quienes compiten en decirle "samba canuta" al Jefe de Estado, por
cualquier declaración, por cualquier acción, por cualquier
manifiesto, pues son los mismos que alegan que el Gobierno – Correa
acusa "signos contra la libertad de expresión" que ellos profesan.
Para muestra de lo que estamos manifestando,
dos botones recientes más:
Las críticas, los artículos de opinión, las
proclamas contra Correa por haber diferido el restablecimiento de
relaciones "plenas" con Colombia, con ese mismo Presidente
paramilitar que ha dicho del Presidente de los ecuatorianos, lo que
le ha dado la gana. De la "actitud sumisa" nos habla el autor
español Vicente Romano (de la "Formación de la Mentalidad Sumisa"
trata el libro) y esto es lo que hacen y dicen y aseguran los
voceros del sistema, cada vez que están frente a un suceso
claramente de soberanía y dignidad. Les molesta, les da urticaria
que Correa no se allane "a los hechos" (la agresión de marzo 1/2008
en Angostura, frontera con Colombia) y claman al cielo porque se
restablezcan las relaciones amistosas que siempre se han dado con
Colombia, especialmente si lo "que tuvo que hacer Uribe" fue contra
el terrorismo de las Farc. Inclusive publicaron algunos medios
impresos unas publicidades pagadas que un neofascista de nombre
Antonio Ricaurte, publicó en notas publicitarias muy destacadas (y
muy costosas) incitando "a no permitir que los criminales de las
Farc actúen en Ecuador" (en uno de esos cintillos neofranquistas se
incluyó una foto de la periodista y asambleísta María Augusta Calle,
casi como incitando a su eliminación física)
Las demandas, los rechazos, las alertas que han
publicado en estos días por la incautación de alrededor de 200
empresas que, a nombre de testaferros y compadres, mantenían
funcionando con utilidades millonarias los hermanos Isaías, autores
de un atraco multimillonario que se llamó liquidación de Filanbanco;
y quienes gozan en Miami del amparo del Tío Sam. La acción tomada
por el nuevo gerente de la AGD (que ocasionó beneplácito nacional)
es motivo de dudas, mal interpretaciones, amenazas y más de los
voceros de los grandes medios de (in)comunicación social, quienes ya
hablan de confiscación, que se ha eliminado el derecho a la legítima
defensa y más. Y le endosan al Presidente Correa "esta acción contra
la libertad de expresión" solo porque entre las empresas incautadas
hay canales de televisión de señal abierta, que siempre estuvieron
en propiedad de los hermanitos prófugos y sus testaferros."Pero que
no cambie su línea editorial" era el "clamor" de la gran prensa, a
la que se unió la vieja celestina de la Sociedad Interamericana de
Prensa, el Grupo de Diarios de América, los "reporteros sin
fronteras" y otros organismos regionales de defensa de la libertad
de prensa, siempre y cuando sea a favor de medios que "luchan por la
libertad y la democracia" así sean gobiernos genocidas y criminales
como Pinochet, la Junta Militar argentina o Uribe.
SE HAN LAVADO LA CARA
Dice la sabiduría popular que "no hay mal que
por bien no venga" El mal, en el caso de esta agresión a mansalva de
los mass media del sistema contra todo lo que suene a cambios
estructurales, a limitación de privilegios, al cobro de impuestos a
los que nunca pagaron, al combate contra la corrupción de altura, se
ha desembozado, ha terminado por identificarse plenamente y a nivel
mundial.
Verdad es que esta "orientación" viene dándose
desde que comenzó a desarrollarse la comunicación mal llamada
social, especialmente contra "aventuras" como la revolución
bolchevique (1917) a la que la gran prensa mundial dedicó toda clase
de mentiras, cuentos, acusaciones y tergiversaciones, hasta
contribuir en buena medida a su desmoronamiento. Luego, en América
Latina, llegaría la Revolución cubana; y contra ella, los mass
media del sistema, ya van para 50 años de inventar, ignorar,
tergiversar todo lo que sea contra esa experiencia socialista, única
en la historia de la humanidad.
Contra Hugo Chávez, en poco menos de 10 años,
la agresión mediática (interna y externa) no conoce fronteras. Pero
Chávez y la Venezuela de las misiones y los cambios, sigue
manteniéndose firme, adelante, a pesar de este tipo de terrorismo
que tiene un gran director de orquesta: la y cantidad de "apoyos"
entre los cuales destaca la gran prensa "occidental y cristiana".
Rafael Correa, en Ecuador; Evo Morales, en
Bolivia; Daniel Ortega, en Nicaragua; y hasta la inofensiva Cristina
Fernández, en Argentina, son objeto de este tipo de agresión
mediática, en la medida en que estos gobiernos ensayan cambios,
transformaciones, largamente esperadas por sus pueblos. Pronto le
llegará la hora a Lugo de Paraguay, quien "amenaza" con introducir
una política popular en su torturada patria.
Esta política (de terrorismo mediático) sin
embargo, nos permite en nuestros países subdesarrollados identificar
y clarificar la verdadera esencia y el rol de vanguardia del sistema
neoliberal oligárquico que tienen estos medios, desde hace rato, en
la medida en que se convirtieron en prósperas empresas comerciales y
en "engaña bobos", por desgracia, de muchos millones de seres
humanos indefensos.
Hoy en día –y esto es lo positivo- los medios
del complot mediático ya no se cuidan de guardar las apariencias,
esas que hasta hace poco les servía de pantalla para aparecer como
democráticos, amplios, objetivos, defensores de los más caros
intereses del ser humano. Aquello ya es historia. Hoy son las
mortíferas ametralladoras que defienden el sistema sin subterfugios,
descaradamente.
LOS PARAPERIODISTAS
DISPARAN Y MATAN
Y en esta "batalla" (agresión, diría yo) los
medios han desarrollado todo un diagrama de mandos, submandos,
oficialidad y tropa, que cumplen sus funciones, en sus respectivos
niveles.
En la cúspide están esos organismos
internacionales y nacionales que generan "el pensamiento"
anticambios, de defensa del sistema, de desprestigio "del enemigo".
Los más visibles son la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa), el
GDA (grupo de diarios de América), Reporteros sin Fronteras. Tras
ellos están esas fuerzas del poder real, que no aparecen sino muy
de vez en cuando, para proclamar alguna "verdad revelada" o
anatematizar contra algún "eje del mal".
A nivel de "locaciones" actúan los mayordomos o
huasicamas del sistema, mejor conocidos en Ecuador como "los
pelucones". Son accionistas cuando no directores o propietarios de
la gran prensa. Son los que determinan, a través de sus porteros de
redacciones o "analistas" ¡qué esta bien y qué esta mal!; a quiénes
no entrevistar y a quiénes si, quienes son "enemigos" y quienes son
"amigos o aliados" de la libertad de prensa. Desde luego, entre
estos hay unos cuantos periodistas que un día fueron "de izquierda"
pero que terminaron de "cerebros grises" de la globalización, la
doctrina social de mercado, la pluralidad informativa y otros
enunciados de este jaez (hay que recomendarles que lean "La
impostura de los economistas" de Michel Musolino, un economista
francés decente y limpio) Pero estos caballeros (si es que lo son)
"analizan, descubren, investigan el agua tibia" y proveen de las
bombas y las balas que deben lanzar sus subalternos.
En un tercer nivel, esta vez operativo, están
todos esos "compañeritos" que tan sabios y solemnes aparecen en
pantallas de la empresa televisiva; o que escriben unos articulazos
enjundiosos e irrebatibles, en las páginas de los medios impresos
del sistema; y defienden o atacan desde los micrófonos de las
estaciones radiales. A ellos les corresponde el apelativo de "paraperiodistas"
del terrorismo mediático que está plenamente activo en todo el
continente. El término es un paralelismo de los "paramilitares"
colombianos y sus acciones de "seguridad democrática" que han
ocasionado miles de muertos y millones de desplazados. Solo que los
"paraperiodistas" tratan de aniquilar la conciencia social de los
pueblos (y lo han conseguido en algunos casos)
En la escala receptiva, está la gran masa de
perceptores de los mass media, a quienes se ametralla todos
los días, a toda hora, con una suerte de mensajes supuestamente
informativos y de "recreación" que pretende consolidar la mentalidad
sumisa, única manera de preservar la "democracia y la libertad" al
estilo neoliberalismo, por los siglos de los siglos. Solo que, hay
síntomas que la "operación debilitamiento social y político" al
parecer está desacreditándose. No de otra manera puede explicarse,
por ejemplo, el repetido triunfo electoral (a pesar de la última
derrota) de Chávez y su revolución bolivariana; o la "revolución
ciudadana" proclamada por Correa. Es que el ciudadano y la
ciudadana común y corriente ya no tragan cuentos, peor ruedas de
molino. Como que está desarrollando una conciencia social.
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