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La manipulación
informativa en América Latina
Eduardo Lucita
Durante los días 27 al 31 de marzo reciente,
convocado por la Agencia Bolivariana de Noticias, se desarrolló en
Caracas, Venezuela, el Primer Encuentro Latinoamericano contra el
Terrorismo Mediático que concluyó con un llamado a los jefes de
Estado de los países latinoamericanos y caribeños para que
incorporaran esta temática en todas las reuniones y foros
internacionales de la región.
Estando en Caracas para participar en un debate
sobre la crisis financiera internacional con economistas de diversos
países puede hacerme tiempo para asistir parcialmente a este
encuentro. Periodistas de distintas especialidades, estudiantes de
comunicación, comunicadores sociales de catorce países de América
latina y el Caribe, Canadá, España y Francia entre otros, se
reunieron durante cinco días en esta ciudad para dar lugar al primer
encuentro de estas características contra la manipulación
informática, la desinformación organizada y políticamente
intencionada.
En rigor este encuentro resultó la contracara
de la asamblea semestral de la Sociedad Interamericana de Prensa
(SIP) que sesionó en esta misma ciudad y casi en los mismos días,
siendo anfitrión de la misma el director del diario El Nacional,
decidido opositor al gobierno del presidente Chávez.
LENGUAJE AGRESIVO
Tal vez una paradoja del momento resulte que
los representantes de los diversos medios integrantes de la SIP, se
reunieran en Venezuela para denunciar la ausencia en este país de
libertad de prensa, cuando ellos mismos sesionaban sin tapujos y sin
recortes a su libertad de expresión. Este cronista no oculta sus
simpatías por el proceso bolivariano pero, con total objetividad,
resulta muy sencillo comprobar cómo los diversos medios gráficos,
radiales y televisivos se expresan con total libertad y con un
lenguaje cuya agresividad es lo mínimo que puede decirse. Como se
sabe la mayoría de estos medios está bajo control de opositores al
gobierno chavista.
Por el contrario quienes daban lugar a este
primer encuentro hacían el centro de sus intervenciones en defender
la ética profesional y la veracidad comprobable de las informaciones
que a diario daban a conocer en sus respectivos países, a la par que
no vacilaban en denunciar la falsificación noticiosa por parte de
las multinacionales de la información y la propia Sociedad
Interamericana de Prensa. La mayoría de los ponentes señalaron que
la manipulación está orientada a descolocar, cuando no
desestabilizar, a los gobiernos y pueblos que bregan por la paz, la
justicia y la inclusión social.
MANIPULACIÓN
Las experiencias en Chile, Nicaragua, El
Salvador, Argentina y Uruguay entre otros países en el pasado y en
Cuba, Venezuela y Bolivia en los tiempos presentes fueron puestas a
consideración en los diversos paneles de debate que cubrieron todo
el encuentro. Pero sin duda fue el reciente ataque colombiano que
vulnerara la soberanía territorial ecuatoriana el ejemplo al
recurrieron una y otra vez. Allí lo que fuera presentado como un
combate no otra cosa fue que el asesinato de personas, integrantes
de las FARC o no, que dormitaban en la selva, y fue acompañado por
la supuesta captura de un computador portable que, se supone,
contenía archivos confidenciales y fotografías de dirigentes
ecuatorianos con miembros de la dirección del grupo insurgente
colombiano.
También la fotografía que El Tiempo de Colombia
publicara, y que el gobierno de ese país difundiera a raudales, del
fallecido Raúl Reyes con alguien que fue identificado como el
ministro ecuatoriano Gustavo Larrea. Ahora sabemos que se trataba
del Secretario General del Partido Comunista argentino, que años
atrás le hiciera una entrevista en plena selva, como el mismo
Patricio Etchegaray lo reconociera una y otra vez.
UN DERECHO
En la declaración final de este primer
encuentro el terrorismo mediático fue caracterizado como una
condición necesaria al militarismo y a los condicionamientos
económicos que el Norte industrializado emplea para imponer su
hegemonía en la región. Como tal resulta enemigo de la libertad de
expresión, de la democracia y de sociedades más abiertas y plurales
en nuestro subcontinente. La SIP fue caracterizada aquí como la
expresión mediática del dominio que se intenta ejercer sobre América
latina.
La SIP hizo eje en sus deliberaciones en la
carencia de la libertad de prensa y en el libre ejercicio de la
libertad de expresión, pero esto no se condice con el carácter
tendencioso y el papel que juegan los grandes medios que la integran
en los momentos críticos que atraviesan una y otra vez los países de
la región.
Por el contrario los participantes de este
primer encuentro hicieron eje en la ética de la profesión y en la
veracidad de las informaciones, y reconocieron estar a la búsqueda
de una nueva conciencia en relación al papel que deben jugar los
medios comunicacionales. Asimismo expresaron la necesidad de contar
con una plataforma internacional contra el terrorismo mediático. A
tales efectos se comprometieron a volver a encontrarse dentro de dos
meses en fecha y país por designar.
Uno de los lemas centrales de este encuentro
que levanta la declaración final lo caracteriza por sí solo: 'La
información no es una mercancía. Tal como la salud o la educación es
un derecho fundamental de los pueblos y debe ser objeto de políticas
públicas permanentes'.
Son dos versiones de la libertad de prensa y
expresión, el lector sabrá ubicarse.
(Fuente:
La Arena /Argenpress)
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