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Sección Constante
(Ilustrada y con
coletillas)
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*Zola
ha terminado una nueva novela, que se llama Pot-Bouille. He aquí a
Zola, descrito por Guy de Maupassant, joven poeta y novelista, y uno
de sus más ardientes admiradores: “Apenas tiene 42 años; es de
mediana estatura, bastante grueso, y de aspecto sencillo. Su cabeza,
muy semejante a las que se encuentran en cuadros italianos del siglo
XVI, sin ser bella, en el sentido plástico de la palabra, presenta
un gran carácter de poder e inteligencia, sus cabellos cortos se
erizan sobre la frente, muy desarrollada. Su nariz recta se detiene,
como cortada por el golpe de cincel demasiado brusco, por encima del
labio superior, sombreado por un bigote negro bastante espeso; lleva
barba, cortada muy cerca del cutis. Su mirada es negra, a menudo
irónica, y penetrante; se siente que detrás de ella hay un
pensamiento que trabaja, siempre activo, hurgoneando en las gentes,
interpretando sus palabras, analizando sus gestos, desnudando su
corazón. Esa cabeza redonda y fuerte, sienta bien a quien lleva un
nombre tan rápido y tan corto”. Maupassant describe así la
habitación de trabajo de su maestro: “Es una habitación
extraordinariamente grande, y singularmente alta, iluminada por una
gran vidriera, que cae sobre el llano. Tapicerías antiguas cubren
los muros, vese a la izquierda una chimenea monumental, sostenida
por dos hombres de piedra, chimenea en la cual pudiera arder un
roble de cien años cada día; cargada de libros, papeles y
periódicos, ocupa el centro de la habitación una mesa inmensa que
parece, sin embargo, de tamaño ordinario en aquella habitación vasta
y grandiosa. Y Zola está tendido en un diván oriental, donde veinte
personas pudieran dormir a la vez cómodamente”.
Coletilla de Cubaperiodistas.-
Emile Zola, escritor francés (1840-1902). Fue representante de la
corriente literaria conocida como Naturalismo. Escribió decenas de
cuentos, novelas, relatos y ensayos. Martí hace referencia a su
novela Pot-Bouille que formó parte de una serie llamada Les Rougon-Macquart,
publicada entre 1871 y 1893. Esa serie constó de 21 novelas,
iniciada con La Fortuna de los Rougon (1871) y concluida con El
doctor Pascal (1893). Zola tuvo un papel relevante en la revisión
del proceso judicial contra el judío Alfred Dreyfus, falsamente
acusado de espionaje. Por su Yo Acuso, Zola tuvo que partir hacia el
exilio.
-0-
*A pesar del
clamor hostil con que los inmigrantes europeos reciben a los chinos
de California, a tal punto que es ya allí un grito de combate este
grito: “!Los chinos deben irse!”, no cesar de ir inmigrantes de
Oriente en todos los vapores que de China hacen el viaje a
California, donde se les somete a toda clase de ridículas posturas y
bochornosos exámenes, como único medio de hallar el opio que los
inmigrantes astutos traen oculto entre sus anchos vestidos, o en la
suela de sus gruesos zapatos, o en la cola de su larga cabellera. No
hay vigilancia bastante para burlar la astucia de los chinos. Luego
que han sido registrados, y que les han estrujado sus ropas,
deshecho sus baúles, destrenzado sus cabellos y palpado su cuerpo,
los marcan con una cruz de yeso, como hacen las aduanas con los
baúles, y son recibidos por una de las seis compañías de
inmigración, que retiene al chino en su poder, y usa según contrato
del producto de su trabajo, hasta que se resarce del dinero que ha
gastado en su viaje.
Coletilla
de Cubaperiodistas.-
Atraída por la fiebre del oro de California, nació antes de 1848 la
inmigración china en Estados Unidos. En 1852 había más de 25 mil
inmigrantes chinos en la costa oeste. Ese número se cuadruplicó
treinta años después. Los primeros inmigrantes eran jóvenes con bajo
nivel educacional. Trabajaron en las minas, en la construcción de
las líneas de ferrocarril, en la agricultura y en pequeñas
industrias. Fueron discriminados y marginados, y eso los condujo a
agruparse, participar en movimientos de protesta y vivir defendiendo
su cultura, costumbres y tradiciones. La mayoría se asentaron en la
ciudad de San Francisco, en California. Después del inglés y el
español, las lenguas más habladas en San Francisco son el chino y el
cantonés.
-0-
*Hablando del
nuevo movimiento artístico y literario que encabezan los estetas de
Inglaterra, y cuyo joven jefe, el poeta Oscar Wilde, viaja ahora por
los Estados Unidos del Norte, observa un crítico así: “El
esteticismo de Oscar Wilde quiere que el hombre haga hermoso todo lo
que le rodea, y cultive en el verso la hermosura, etérea o
encarnada. Significa belleza en el vestido, belleza en el
inmobiliario de las casas, belleza y sencillez en el lenguaje. Por
supuesto, muchos de los sectarios de Oscar Wilde han exagerado sus
teorías. Exageran la sencillez a tal punto que hacen desaparecer la
belleza. Su lenguaje, de puro llano, es bajo. Sus vestidos, de puro
lisos y ajustados, son ridículos. Adoran todo lo antiguo, sea bello
o no, porque han oído decir que los antiguos poseyeron el secreto de
lo bello. Afectan cierto retroceso a la ingenuidad patriarcal, con
lo que sólo logran, en vez de influir en su tiempo, ponerse
totalmente fuera de él. El drama que el jefe de esta escuela ha ido
a hacer representar en los Estados Unidos, porque el temor de
disgustar a Rusia hizo que el gobierno inglés pidiese al poeta que
no le representase en Londres, se llama “Vera, la nihilista”.
Coletilla
de Cubaperiodistas.-
Oscar Wilde, de Irlanda (1854-1900). Autor de obras importantes,
entre ellas El retrato de Dorian Gray y El fantasma de Canterville.
Fue portavoz del esteticismo y, en función de esa corriente,
organizó actividades literarias, publicó libros de poemas y dio
conferencias en el Reino Unido, Estados Unidos y Canadá. Trabajó
también como periodista en Londres. Fue famoso por su ingenio
mordaz, su vestir extravagante y su amena conversación. El
desarrollo de detalles estéticos con precisión y combinados con
temas sociales, lo indujo a escribir obras de teatro. El movimiento
del esteticismo tuvo una influencia permanente en las artes
decorativas.
-0-
*Un joven
norteamericano, que a lo 25 años había ahorrado con su trabajo
personal mil pesos, preguntó a un periódico de Nueva York qué haría
con ellos. Allí es usual, como saben nuestros lectores, pedir
consejo o información a los periódicos. --¿Qué haré?, le preguntaba
el joven. ¿Dedicarme a la agricultura? Y termina así su consulta:
“Me agradaría dedicarme a trabajos de campo, porque creo que ellos
depende la verdadera riqueza; desearía ir a algún lugar saludable,
donde la sociedad fuese buena, y donde, después de probar que era
merecedor de este bien, pudiese yo hallar una buena esposa”. El
periódico aplaude el pensamiento del joven: “Muestra buen juicio el
interrogante en su deseo de tomar esposa, si halla una mujer
realmente buena que deseé unir su suerte a la de él, más
probabilidades de éxito tendrá en la vida si se casa, que si
permanece soltero. Pero mejor sería que nuestro amigo que antes de
emplear sus mil pesos en comprar o arrendar una hacienda, decidiese
esta indispensable cuestión de matrimonio, porque dos cabezas valen
más que una, y una buena esposa le dará de seguro consejos mejores
que los que nosotros podamos darme.
(La Opinión Nacional, de Caracas, 31 de enero de
1882)
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