Sección Constante
(Ilustrada y con
coletillas)
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Progreso inmenso fue el conseguir fijar las imágenes
obtenidas en la cámara oscura, pero no es menos cierto que el hombre
no se ha manifestado satisfecho con todos los adelantos realizados
por la fotografía. Cerca de medio siglo hace que se está buscando
con empeño el conseguir fijar también los colores, o sea obtener las
imágenes con su coloración propia. Este gran invento, repetidas
veces anunciado como conseguido, pero nunca realizado, parece al fin
resuelto por un procedimiento ideado por M. M. Cros y Carpentier,
quienes acaban de presentar a la Academia de Ciencias de París
fotografías de una acuarela, en las que se notan exactamente
reproducidos los detalles y colores del original. En fotografías se
han sacado por medio de tres clisés para cada objeto; clisés
obtenidos respectivamente a través de tres diafragmas líquidos, uno
anaranjado, otro verde y otro violeta. La opacidad y la
transparencia varían de un clisé a otro en las porciones homólogas
de la imagen, a fin de distribuir las cantidades relativas de rojo,
amarillo y azul (que son los colores simples que forman todos los de
la naturaleza), de manera que compongan y reproduzcan todos los
matices del modelo. La capa de colodión sensible fijada sobre el
papel o sobre el vidrio, para obtener las pruebas negativas, se
empapa en bicromato de amoníaco y después se seca a la estufa.
Entonces se aplica sobre la placa así sensibilizada un positivo por
transparencia y se expone durante algunos minutos a la luz difusa;
después se lava y se sumerge en un baño colorante. Bajo la acción de
la luz del bricromato hace sufrir a la albúmina, ya coagulada, una
nueva contracción, de modo que no la deja embeber más, ni teñirse
por nuevas sustancias colorantes. Pero en las porciones protegidas
por la opacidad del positivo, la materia colorante penetra y se
fija. Por este medio es fácil obtener imágenes fotográficas de toda
clase de colores. Para ello es necesario repetir tres veces la
operación sobre un mismo vidrio, empleando para la imagen obtenida a
través del diafragma verde un baño colorante rojo: para la imagen
del diafragma anaranjado un baño verde, y por último, para la del
diafragma violeta, baño amarillo. Será verdaderamente mágico
conseguir fotografías, en que a la exacta copia de la naturaleza en
cuanto a las líneas, se consiga unir la viveza y animación del
colorido.
Coletilla de Cubaperiodistas.-
Muy interesante es la nota escrita por Martí. La técnica a la que
alude, y que recibió el nombre de Photochrom, fue desarrollada en
Suiza. La primera fotografía en color fue hecha en Francia en 1872,
tomada por Luis Ducos de Havron. El método utilizado se fue
perfeccionando paulatinamente. En realidad, la primera película de
color completamente funcional no salió al mercado hasta 1930. Dos
décadas antes, los hermanos Lumiére, emplearon otra técnica, pero su
uso se abandonó porque resultaba muy costoso.
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*De los ministros que tomaron parte en el último
célebre Congreso de Berlín, han muerto cinco, cuatro de ellos en el
desempeño de sus funciones. El primero fue Mehemet-Alí,
representante de Turquía; el segundo el conde de Bülow que lo fue de
Prusia; el tercero lord Beaconsfield, de Inglaterra; el cuarto el
príncipe Gorchakov, y el quinto el barón de Haymerle, de
Austria-Hungría. Lord Beaconsfield es el único que no ha muerto
siendo ministro. -0-
*Importantes datos sobre el origen de la mina de
diamantes de Kimberley, situada en la colonia del Cabo de la Buena
Esperanza, al sur del continente africano. Atribúyese esta mina a la
acción de las erupciones volcánicas a través de las rocas
sedimentarias, arenosas y arcillosas, alternadas con extracto de
hulla, de poco espesor, que probablemente existirían en tiempos
remotos en el lecho de los mares de gran profundidad. Presúmese que
puede haber sido un hidrocarbonato, derivado de la destilación de la
hulla, la materia que por su descomposición facilitó al carbono puro
las condiciones para su cristalización. La existencia de estas minas
fue descubierta por un viajero llamado O´Reilly que en cierta
ocasión observó que unos niños estaban jugando con una piedra cuya
apariencia de diamante lo indujo a adquirirla, obteniéndola por una
friolera y vendiéndola después en el Cabo por 15 000 francos.
Animado dicho viajero por el lucro que acababa de realizar, dedicase
a la adquisición de aquellos minerales, obteniendo con la venta de
un solo ejemplar la cantidad de 18 000 francos. Este hecho, una vez
conocido, estimuló a otros individuos a dedicarse a la misma
especulación, descubriéndose de este modo varias minas de diamantes
situadas en una misma región. La más importante de ellas es la que
está próxima a Kimberley, población de diez mil almas, que tiene
cinco iglesias, dos teatros, varias fondas y establecimientos
industriales de distintas clases. La mayor parte de los trabajadores
que se ocupan de la explotación de las minas, son naturales del país
y están dirigidos y vigilados por blancos, los cuales difícilmente
pueden evitar los robos que aquellos cometen ocultando diamantes que
venden después por su cuenta, no contentándose con el jornal de 25
francos semanales además de la comida de carne de buey y del tabaco
con que son retribuidos. Los diamantes hallanse incrustados en un
conglomerado existente en el fondo de los pozos, y las galerías de
exploración se encuentran a una profundidad de 200 pies, y tienen
una longitud de 100 pies por término medio.
Coletilla de
Cubaperiodistas.- A Kimberley, capital de la
provincia de Cabo, en Sudáfrica, se le conoce como “la ciudad de los
diamantes” o como “la capital diameníifera del mundo”. Allí se
extranjeron durante 44 años más de 20 millones de toneladas de
tierra y unas 3 toneladas de diamantes. Hay un museo minero situado
al borde del “Big Hole” o Gran Agujero, que es la cavidad minera más
profunda en el mundo realizada por el hombre. Allí, con picos y
palas, el hombre hizo un hueco de 240 metros de profundidad.
(Esta sección fue publicada el 2 de diciembre de
1881 en La Opinión Nacional, de Caracas)
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