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Raúl
Roa: identidad-lenguaje
Petra Silva Cruz
A propósito del homenaje que se le tributa a
Raúl Roa por el centenario (1907-2007) de su natalicio, nos motiva
acercarnos a este genial cubano como representante de la identidad
nacional y si tenemos en cuenta que, como dice José Juan Arrom.
”La defensa de la identidad cultural comienza
por el propio idioma”, la lengua es un hecho de identidad, entonces,
como muestra de ello nos adentraremos en una selección de su
proverbial manera de expresarse.
Al decir de la doctora. Graciela Pogolotti: “La
identidad es como la sangre que circula dentro del cuerpo social. No
solamente aparece en la llamada alta cultura, sino también en la
cultura popular, en el mundo imaginario que va forjándose a través
de una memoria que fluye por debajo de la piel”. Y en Roa esta
identidad no solo circula en el cuerpo se expresa en todo su ser.
Como ya apuntamos, la lengua es un hecho de
identidad. Sobre esta interrelación Alfonso Reyes plantea: “Todo
pueblo tiene un alma y un cuerpo, modelado por un conjunto de
fuerzas, ideales, normas e instituciones que determinan a lo largo
de sus vicisitudes históricas, el cuadro de su cultura. El alma, el
patrimonio espiritual, se conserva en el vehículo de la lengua…Sólo
a través de la lengua tomamos posesión de nuestra parte del mundo”
Representante de esta fusión
identidad-cultura-pueblo-lengua, hoy nos detenemos en la
personalidad de Raúl Roa García por expresar todo ello en sí.
En la despedida de su duelo, el doctor Armando
Hart Dávalos manifestaba:
Esta unión indisoluble entre pueblo y cultura
se reflejó en el contenido y estilo de su obra. Ella, por esencia y
forma, tenía un carácter popular, y como era legítimamente cubano,
asimiló lo más valioso y avanzado del patrimonio político-cultural
universal. Hombre que inspiraba simpatía, alegre, entusiasta,
chispeante, agudo, revelaba por todos los poros la estampa vibrante
del cubano.
Sobre el estilo que caracteriza a Roa, Loló de
la Torriente asevera:
“A él no hay hierro que lo queme y a los
pinchazos de los cazadores decadentes o de los oportunistas maneja
la filosa ironía, intercala la bronca palabra que imparte al
lenguaje su expresión cabal y como si todo fuera poco, pone en
marcha aquel su estilo dinámico denunciante de la corrupción, el
soborno y la guataquería.”
Por su parte, el propio Roa acerca de la
incorporación a su estilo de la jerga popular en entrevista
concedida a Samuel Feijóo expresa: “No cabe hablar de incorporación.
Esa jerga brotó de una simbiosis natural, espontánea, inconsciente,
de mi temperamento con la calle. Por eso, la medida de mi estilo -si
lo tengo- soy yo mismo”. Aquí cabe afirmar “el estilo es el hombre”.
Por su acción lo nombran Canciller de la
Dignidad, quien -como dijo Fernández Retamar- “ha enriquecido el
idioma de las cancillerías con una expresión personalísima, erguida
y traviesa; con fórmulas lapidarias en su sentido etimológica: con
pedradas”
Y en esta manera tan peculiar de expresarse
sobresale el empleo de fraseologismos. Estos son unidades léxicas
que se emplean no solo en la lengua oral, sino también en la escrita
de diferentes géneros, con los cuales se muestra el dominio de la
lengua y se le imprime un toque personal con tintes de emotividad y
colorido especiales.
Así –tanto en sus obras escritas como en sus
discursos u otras intervenciones- podemos observar, como dijo Hart
“aquel verbo efervescente y lleno de gracia cubana”
Muestra de ello es:
-Empleo de cultismos mediante frases
latinas:
Cuba siempre estuvo sub judice.
Régimen de manu militari.
Independencia capiti disminuida.
El clásico modus vivendi.
-Empleo de referencias cultas de la
literatura y la historia:
La clásica pugna entre David y Goliat.
No en balde Sócrates les ponía las peras a
cuarto, lo mismo frente a las fúlgidas columnas de Partenón que
junto a las oscuras chozas de los pescadores.
La prueba más contundente de que el talón de
Aquiles del imperialismo es la decisión irrevocable de los pueblos
de encarar sus amenazas y agresiones.
-Empleo de frases más populares:
El mentiroso siempre acaba con morderse la
lengua.
La revolución del 30 se fue a bolina!!!!
“Al cabo, cogerá bajito el mango maduro de la
profecía al revés”
Pero esta vez no le sería fácil nadar entre dos
aguas, como pretende.
Demasiado perspicaz para tomar el rábano por
las hojas, recetó una cura de caballo: crear una nación nueva.
La vida de los oponentes activos a la
reelección y aun de los platónicos desafectos al continuismo, llegó
a estar en el pico del aura.
Sabe que Maceo es hueso duro de roer.
Para finalizar se debe advertir que Raúl Roa,
como todos reconocemos, es un ejemplo fidedigno de cubano, en nadie
mejor se reúnen las características identitarias. Y es precisamente
mediante su verbo y su pluma donde se puede apreciar cómo emplea la
lengua española en aras de comunicar sus principios en defensa de
una causa justa. Brilla ante Foros Internacionales donde no se le
puede silenciar, ora con una lengua culta, ora popular, ora cargada
de ironías, donde sobresale el empleo de fraseologismos.
Por eso Armando Hart afirma: “A este hombre se
le podría exterminar con los cañones, pero con la palabra, no había
quien pudiera aplastarlo”.
(Fuente:
Tele Cristal)
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