Canal RSS
       
       
 Portada
Secciones
Columnistas
Centinela Digital
Periodistas contra el terrorismo
Enciclopedia sobre Terrorismo de Estado
SIP vs. La Verdad
CIAP/FELAP
Denuncia y Solidaridad
Efemérides de Periodismo
Humor Gráfico
Reflexiones de Fidel
LOS CINCO
en Antiterroristas.cu

en "Miami 5"
Gerardo: Caricaturas
Baúl de Recuerdos
Las perlas de Pascual

El periodismo de José Martí


En las entrañas del monstruo

Este idioma nuestro


Humorística reforma de la ortografía española

Humor Letras
Boletín Económico

Nº: 

39 38 37 36 35
Información
Solidaridad con Cuba
Prensa cubana en Internet
Prensa Extranjera en Cuba

TV Cubana en vivo

Contáctenos
vpetica@upec.co.cu
Especiales

Fidel Castro: sobre papel de la prensa en Cuba y en el mundo


El periodismo en la Revolución Cubana
(English)

Directorio de Blogs de periodistas cubanos

Martes, 23 de Septiembre de 2008

Grandes momentos del fotorreportaje cubano
 

El incendio de la ferretería de Isasi

Jorge Oller Oller

Cuando el fotógrafo Higinio Martínez del periódico La Caricatura plantó el trípode con la cámara en uno de los balcones de la calle Mercaderes  tenía ante si una vista dantesca. La otrora ferretería de Isasi, que estaba en esa misma calle y hacía esquina con la de Lamparilla, era un montón de escombros y debajo de ellos habían sucumbido bomberos, policías y gente


Desde un balcón próximo Higinio Martínez captó la terrible imagen.

de pueblo que se habían acercado  para ayudar en lo que fuera necesario.

Higinio debajo del paño negro de su cámara  fotográfica enfocó la lente y advirtió que aún emergían de aquellos amasijos bocanadas de llamas y humo, mientras que el grupo de rescate extraía el cuerpo quemado de una de las victimas.  

El fuego había comenzado la noche del sábado 17 de mayo de 1890. Alrededor de las 10 y 30 el sereno del barrio advirtió que unas llamas salían de la ferretería y dio la alarma. Rápidamente acudieron los bomberos municipales y los del Comercio con sus jefes a la cabeza.   

El repicar de las campanas de las iglesias cercanas y los gritos de auxilio pusieron en rápido movimiento a policías, marineros, vecinos y curiosos  que acudieron desde muy lejos para brindar su solidaridad. Una hora más tarde en aquel comercio incendiado se produjo una terrible explosión que hizo saltar por los aires las puertas y las ventanas del edificio. Inmediatamente después los gruesos muros y los techos se derrumbaron  interrumpiendo las dos calles y sepultando a un puñado de valientes que trataban de entrar al edificio para facilitar que las mangueras bañaran el local. Entre ellos estaban los jefes de los dos cuerpos de bomberos. Las llamas duraron hasta la tarde del domingo y los bomberos realizaron esfuerzos asombrosos para rescatar a los heridos y los cadáveres de sus jefes y compañeros. En total fueron 39 los muertos en ese desastre. Uno era de la Armada; cuatro del Orden Público; ocho  espectadores, nueve bomberos municipales y diecisiete bomberos del Comercio. Los lesionados y mutilados pasaron de los sesenta.

Los restos de las victimas fueron velados en las galerías del Palacio de los Capitanes Generales y el lunes 19 a las cuatro de la tarde fue el entierro. Presidían el cortejo las carrozas que trasladaban los cuerpos del Teniente Coronel Andrés Zencoviech,  jefe del cuerpo de los bomberos municipales y el de Juan J, Musset  jefe de los bomberos del Comercio.

Según los diarios de la época el desastre se debió a que existía un gran depósito de dinamita y pólvora no declarado. El dueño, Juan Isasi, sus socios y empleados fueron detenidos en la madrugada del 20 de mayo cuando acudieron a ver el incendio. Coincidentemente el sábado, Isasi había prorrogado las pólizas que cubrían el seguro de la ferretería. No obstante, no se le pudo probar nada anormal y quedó en libertad el 30 de julio del propio año.   

Volviendo a Higinio Martínez, después de fotografiar los restos de la ferretería, fue a la morgue a retratar a los muertos y también tomó fotos del entierro. Como era habitual en él reveló e imprimió las fotografías en su cuarto oscuro de Guanabacoa y llevó las copias al semanario La Caricatura donde trabajaba de reportero grafico hacía tres años.  

Las fotografías las entregó al director José A. Rodríguez que bajo la firma artística de Helio dirigía el semanario donde publicaba sus caricaturas de hiriente corte político y los principales hechos de sangre ocurridos durante la semana. La Caricatura fue el precursor y el único periódico que durante muchos años se dedicó a la crónica roja.  

El trabajo de Higinio era recorrer los cuarteles de policía, las casas de socorro, hospitales y depósitos de cadáveres para retratar las victimas y los victimarios así como las armas o instrumentos que usaban para cometer los crímenes.  El historiador considera que el primer fotógrafo de periódicos de Cuba fue Higinio Martínez que trabajó como vemos en La Caricatura y también, a partir de 1892, en La Discusión. 

Fuentes:
Diarios: La Discusión, La Caricatura, Gil Blas  y La Lucha, de mayo de 1890.
Libro de Cuba, La Habana, 1954, "La Prensa Cubana de 1902 a 1952" por Rafael Soto Paz. Pág.  667
Notas tomadas de una conferencia del profesor Julio Lagomasino.

(Cubaperiodistas)
 

© 2005-2006 Unión de Periodistas de Cuba
Presidente:
Tubal Páez Hernández | Edición y Realización: Equipo de Comunicación UPEC
Ave. 23 # 452 esquina a I, Vedado, La Habana Cuba (10400)
Telf. (53 7) 832 4550 | Fax: (53 7) 333079