|
Documentos sobre la Batalla
Mediática
Principios Internacionales de la Ética en el
Periodismo
Principio I:
El derecho de la gente a la información veraz. La gente y los
individuos tienen el derecho a adquirir una visión objetiva de la
realidad por medio de la información exacta y comprensiva, así como
a expresarse libremente a través de los medios de cultura y de
comunicación.
Principio II:
La dedicación del periodista a la realidad objetiva La principal
tarea del periodista es servir a la gente en su derecho a la verdad
y la información auténtica con una dedicación honesta a la realidad
objetiva, de manera que los hechos estén divulgados conscientemente
en un contexto apropiado, precisando sus conexiones esenciales y sin
causar distorsión, con el despliegue debido de la capacidad creativa
del periodista, para proporcionar al público el material adecuado
que le permita formarse una idea exacta y comprensiva del mundo, en
la cual, el origen, la naturaleza y la esencia de los
acontecimientos, procesos y estados de eventos estén comprendidos
del modo más objetivo posible.
Principio III:
La Responsabilidad Social Del Periodista La información en
periodismo se entiende como bien social y no como un producto, lo
que significa que el periodista comparte la responsabilidad de la
información transmitida y es, por lo tanto, responsable, no
solamente, ante ésos que controlan los medios sino principalmente,
ante el público, incluyendo varios intereses sociales. La
responsabilidad social del periodista requiere que él o ella actúen,
bajo todas las circunstancias, en conformidad con el sentido ético
personal.
Principio IV:
La Integridad Profesional Del Periodista El papel social del
periodista exige que la profesión mantenga los mayores niveles de
integridad, incluyendo el derecho del periodista de rechazar aquel
trabajo que vaya en contra de sus convicciones o de divulgar fuentes
de la información, así como el derecho de participar en la toma de
decisión del medio en el cual está empleado. La integridad de la
profesión no permite que el periodista acepte ninguna forma de
soborno o ventaja de ninguna persona contrario al bienestar general.
Asimismo pertenece a la ética profesional el respeto a la propiedad
intelectual y, concretamente, a rechazar el plagio.
Principio V:
Acceso público y Participación La naturaleza de la profesión exige
que el periodista promueva el acceso del público a la información y
a la participación de éste en los medios, incluyendo el derecho a la
corrección o a la rectificación y el derecho a la replica.
Principio VI:
Respeto a la intimidad y a la dignidad humana Una parte
fundamental de los valores profesionales del periodista es el
respeto al derecho del individuo a la intimidad y a la dignidad
humana, en conformidad con las provisiones del derecho internacional
y nacional referente a la protección de los derechos y de la
reputación de otras, prohibiendo la difamación, la calumnia, el
soborno y la difamación.
Principio VII:
Respeto por el interés público Los principios profesionales del
periodista prescriben el respecto debido a la comunidad nacional,
sus instituciones democráticas y la moral pública.
Principio VIII:
Respeto por los valores universales y la diversidad de culturas Un
periodista de verdad defiende los valores universales de la
humanidad, sobretodo la paz, la democracia, los derechos humanos, el
progreso social y la liberación nacional, mientras que respeta el
carácter, el valor y la dignidad distintivos de cada cultura, así
como el derecho de cada persona a elegir y desarrollar libremente
sus sistemas políticos, sociales, económicos y culturales. Así el
periodista participa activamente en la transformación social hacia
la mejora democrática de la sociedad y contribuye con el diálogo a
un clima de confianza en las relaciones internacionales que guían
hacia la paz y la justicia para todos, a la distensión, al desarme y
al desarrollo nacional. Pertenece a la ética de la profesión que los
periodistas conozcan las disposiciones relevantes contenidas en
convenciones, declaraciones y resoluciones internacionales.
Principio IX:
Eliminación de la guerra y de otros grandes males que enfrenta la
humanidad El compromiso ético con los valores universales de la
humanidad llama a que el periodista se abstenga de cualquier
justificación para la incitación a las guerras de agresión y a la
carrera de armamento, especialmente en el caso de armas nucleares, y
el resto de las demás formas de violencia, odio o discriminación,
especialmente el racismo y el apartheid, así como la opresión por
regímenes tiránicos, el colonialismo y neo-colonialismo, y otros
grandes males que afligen a la humanidad, tal como la pobreza, la
desnutrición y las enfermedades. Haciendo así, el periodista puede
ayudar a eliminar la ignorancia y el desentendimiento entre la
gente, hacer a los ciudadanos de un país sensibles ante las
necesidades y deseos de otros, asegurar el respecto a los derechos y
la dignidad de todas las naciones, de toda la gente y de todos los
individuos sin la distinción de raza, sexo, lengua, nacionalidad,
religión o convicción filosófica.
Principio X:
Promoción de un nuevo orden de información y de comunicación mundial
El periodista funciona en el mundo contemporáneo dentro del marco de
movimiento hacia nuevas relaciones internacionales, en general, y un
nuevo orden de información en concreto. Este nuevo orden, entendido
como la parte fundamental del nuevo orden económico internacional,
se dirige a la descolonización y la democratización del campo de la
información y de la comunicación, nacional e internacionalmente, en
base a la coexistencia pacífica entre la gente y con el respeto
completo a su identidad cultural. El periodista tiene una obligación
especial de promover el proceso de la democratización de las
relaciones internacionales en el campo de la información, en
concreto y sobre todo fomentando las relaciones pacíficas y
amistosas entre los estados y la gente.
(Fuente:
Press Wise
Trust) |