Esposo de la “loba
feroz” en aprietos por estafador
Percy Francisco Alvarado Godoy
Los indios Miccosukee han acusado a su antiguo abogado,
Dexter Lehtinen, esposo de Ileana, la ultraconservadora
e intolerante anticubana en el Congreso norteamericano,
”de cometer negligencia cuando aconsejó a la tribu en
materia de impuestos sobre ingresos”, según comenta El
Nuevo Herald, “derivados de la distribución entre sus
miembros de cientos de millones en ganancias del
juego.”
El
vivaracho de Dexter, tal vez aconsejado por su tramposa
esposa, o tal vez sintiéndose impune por esa fracturada
relación, recibió la apetitosa cifra de $50 millones de
USD, en 20 años, como consejero general de los
Miccosukee. Fullero y diestro en estas lides de
enmarañar las cosas, el vivaz abogado está hoy contra la
pared, gracias a su negligente proceder.
Como un moderno Tom Mix de los ardides, no acude ni a
revólveres ni a su jamelgo Silver, para exterminar
indios. Le basta solo con estafarlos y vivir, a costa de
ellos, una vida pudiente y sin complicaciones.
En
el año 2005, la Comisión Nacional de Juegos de Azar
Indios, emitió un documento autorizando a las tribus
para hacer sus distribuciones de los juegos de azar,
“siempre y cuando presenten un plan, informen sobre los
pagos de la renta, y descuenten los impuestos”, pero su
famoso asesor no los orientó debidamente al respecto.
Prefirió callar, embolsillándose altas sumas de dinero.
Lo demás es conocido por todos. El golpe bajo no se hizo
esperar: “el juez federal de distrito Alan S. Gold
dictaminó que el poder soberano del gobierno de Estados
Unidos estaba por encima del de la tribu.”
El
IRS ha acosado permanentemente a los indios, sin tener
en cuenta que fueron embaucados por Dexter Lehtinen, lo
que es una mala práctica y deberían sancionarlo con la
expulsión del Colegio de Abogados de los Estados Unidos.
Pero el tráfico de influencias pulula libremente en ese
país y el estafador no ha recibido ni una sola
amonestación. Su mala fe se puso sobre el tapete en una
carta escrita por él, en fecha 27 de junio de 2006,
donde dijo al IRS: “Los miembros de la tribu Miccosukee
no están obligados a pagar impuesto sobre la renta, ni
la tribu tiene obligaciones correspondientes de retener
impuestos”.
Hoy, cuando ha recibido una notificación de la demanda
contra él por negligencia, por parte de la tribu
Miccosukee, quienes lo desahuciaron como su abogado en
el 2010, acude al más sucio chantaje, amenazándolos con
revelar información sensible referida al conflicto de
sus otrora clientes con el gobierno de Estados Unidos.
Otra causa directa para expulsarlo de la práctica del
oficio por difundir secretos de los clientes, refrendado
bajo juramento.
Lehtinen, como Poncio Pilatos, ha querido lavarse las
manos y miente al declarar que hace años advirtió a la
tribu sobre el deber de pagar millones de dólares en
impuestos federales atrasados. Ahora se protege, a
través del abogado Joseph Klock, rechazando la demanda
al argüir que no pueden hacer efectiva la demanda en un
tribunal de circuito, porque éste está en el Parque
Nacional de los Everglades, donde el estado no tiene
jurisdicción.
Vivo, el hombre, ¿no?
(Fuente: Radio
Habana Cuba)