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Clara
Serpa rememora a su padre: el escritor y periodista Enrique Serpa
Consuelo Casanova
Locuaz, lúcida
y aún bella Clara Serpa Aenlle, hija de uno de los pilares de la
literatura cubana denota fortaleza y seguridad. Al visitarla en su
casa, Clara accedió a la entrevista de Cubarte en una fecha que
rememora el cumpleaños de su padre: Enrique Serpa.
Pudiera
narrarnos lo que usted recuerda acerca de las relaciones entre
Ernest Hemingway y Enrique Serpa.
De viva voz
sólo recuerdo que siendo niña oía decir que alguien le había dicho a
mi padre que cuando uno nace para escribir, no se piensa en nada, ni
siquiera en la familia, y demás está decirte que desde ya ese señor
me cayó bastante mal. Años más tarde mi padre me entregó una muñeca
de Lency para mi colección, diciéndome que estando en un barco con
Hemingway y Dos Passos había querido comprármela, pero Hemingway no
sólo no se lo permitió sino que incluso quiso comprarme las seis que
había. Y, por supuesto, siendo quienes eran, me echaron a perder la
muñeca: firma de Hemingway en la mejilla derecha, la de Dos Passos
en la pierna derecha, y hasta el Capitán, Simbad, en la pierna
izquierda. Lamentablemente, porque mi padre la valoraba mucho, se
perdió con el desplome del techo de la biblioteca de nuestra casa.
Por otra
parte, en la correspondencia de Serpa en mi poder hay una carta
dirigida a Maxweel Perkins, el editor de Ernest Hemingway y firmada
por M.G.H (Martha Gelhorrn) donde le pedía que buscara un traductor
para Contrabando y ver como se podía publicar, porque "…Ernest
thinks Serpa is a wonder…" y otra carta dirigida a su hijo Enriquito
donde habla de la amistad que Hemingway le había demostrado.
¿Qué opina
de por qué la obra completa de Enrique Serpa no haya sido publicada
aún en Cuba? Sabemos que la Editorial Letras Cubanas prepara la
edición de Historia del juez, pero es suficiente?
A ver, me
parece que se deba a que, por lo general, cuando en una sociedad se
producen cambios drásticos al principio hay quienes piensan que es
necesario hacerlo todo de nuevo porque lo anterior es obsoleto, sin
darse cuenta de que para crear hay que basarse en lo existente, si
es bueno, mejor, y si es malo también es positivo, ya que se enseña
a corregir errores. Afortunadamente, los demás no compartían ese
criterio, y me parece que en la medida de lo posible se intente
traer a las nuevas generaciones todo el acervo cultural legado por
nuestros antecesores. Por eso, al ver cómo se incrementa la
actividad editorial en el país, confío en que en un futuro no muy
lejano se publiquen de nuevo Felisa y yo, y Noche de Fiesta que
junto con Historias del Juez constituye hasta ahora la trilogía de
cuentos de Serpa, y a lo mejor, quien sabe, hasta sus dos libros de
versos: La Miel de las Horas y Vitrina y lo que parece sería otra
novela La Oscura Tragedia de Julio Douvrés y otro libro de cuentos
Es su secreto y otras historias, están inéditos.
¿Ha sido
Serpa traducido a otros idiomas?
Aletas de
tiburón, su cuento más antologado: en Estados Unidos, Inglaterra,
Checoslovaquia, Israel y además México y España, que yo sepa. Estoy
muy satisfecha con la acogida que esta teniendo la edición francesa
de Contrabando por la editorial Zulma.
¿Carece el
periodismo cubano de una antología de la obra de Enrique Serpa en
este género?
Sí. Y es una
lástima porque sus reportajes son testimonio de las precarias
condiciones en que vivían, o más bien malvivían, los campesinos,
vegueros, pescadores, carboneros, etc. Sus crónicas son también
dignas de volverse a leer, pues algunos de esos trabajos lo hicieron
acreedor de premios y distinciones, entre otras, la de ser declarado
Hijo Adoptivo de Trinidad, Manzanillo, Pinar del Río, recibir la
Condecoración del Águila Azteca. Por cierto sus trabajos sobre
Trinidad, Estados Unidos y España fueron recogidos en sendos
libros: Días de Trinidad, Norteamérica en Guerra y Presencia de
España. Dejó recopilados esos trabajos bajo los títulos de La Mirada
Nómada, Tierras de Tabaco y Panegíricos y exaltaciones.
¿Qué
valoración le merece las publicaciones realizadas por Enrique Serpa
después de 1959?. ¿Puede mencionar algunas?
El 1ro. de
Enero de 1959 Serpa estaba en Paris (como agregado de Prensa) donde
se dedicó a escribir su novela La Trampa. Al quedar sin efecto el
cargo que ocupaba, pidió dinero prestado para poder regresar a Cuba,
ya que al parecer hubo quien creyó que no volvería. Pero volvió, se
jubiló como periodista. Pensó que con la Revolución en marcha, ya no
tenía objetivo hablar de cosas que él veía iban a sufrir cambios
radicales, y que los sueños de Rubén se harían realidad. Así que
sólo colaboró en algunas publicaciones con varios cuentos y falleció
en La Habana el 2 de diciembre.
¿Cómo
evalúa el tratamiento del erotismo en la obra de Enrique Serpa?
Que no se ve
forzado, sino que sigue naturalmente el hilo de la trama y no
resulta el sexo por el sexo, sin venir al caso.
¿Un
escritor destacado como Enrique Serpa debe ser evaluado por los
lugares en que trabajó o
por su obra en sí?
Yo creo que a
un hombre se le debe evaluar por su obra, y si el resultado ha sido
positivo, qué importa haber trabajado como mensajero, aprendiz de
tipógrafo, pesador de caña, lector de tabaquería, secretario,
periodista y escritor cuando podía, máxime si esa obra no ha
implicado nada denigrante, ni inmoral, ni injurioso, ni dañino, y
esto es válido para los olvidados o poco recordados hasta ahora.
¿Cómo
considera que de la perspectiva actual literaria se pueda juzgar un
escritor de otra época?
¡Tú me haces
cada pregunta! Yo no soy crítico literario, pero al juzgar por los
prólogos de Contrabando (Premio Nacional de novela en1938) y La
Trampa, se le da más importancia al contexto político–social en que
vivió el autor que al análisis de la obra en sí.
¿Qué legado
dejó Enrique Serpa como fotógrafo?
Es una faceta
poco divulgada de Serpa. Era, un estupendo fotógrafo. A mediados
del 30, con una Retina primero y una Leica después tomaba fotos de
todos los lugares donde lo llevaba su labor periodística, y las
utilizaba para ilustrar sus reportajes. Incluso tenía su cuarto
oscuro, donde la revelaba, imprimía y ampliaba. Como dato curioso te
diré que Núñez Jiménez utilizó algunas en uno de sus folletos y
Bohemia puso la foto de un veguero en su portada.
¿Cuál es su
juicio acerca de que la obra de Enrique Serpa sea investigada en
la actualidad por las instituciones que le compete este trabajo?
Como parte
interesada me agradaría muchísimo que se hiciera, así que esperamos
que alguien se decida a hacerlo y para ello puede dirigirse al
Instituto de Literatura y Lingüística donde están los álbumes con
los recortes de los trabajos publicados hasta su entrega. No sé si
habrán añadido algo.
Sabemos que
usted posee una mascarilla de Rubén Martínez Villena en bronce que
quiere donar alguna institución. ¿Puede servir esta vía para hacer
un llamado a la
sensibilidad de instituciones del país por este ofrecimiento?
Como yo crecí
a la sombra de esa mascarilla, cuando mi casa comenzó a derrumbarse
(y esto no es un eufemismo) hablé con varias personas si se podía
enviar a la UNEAC o a la Biblioteca Rubén Martínez Villena, pero no
he tenido respuesta. Esa mascarilla es la única en bronce, y Sicre
la hizo especialmente para Serpa en el Instituto Cívico Militar de
Ceiba del Agua.
Pudiera
hablar de su familia, recuerdos felices y amargos en influencias al
lado de un padre como Enrique Serpa.
Mi padre fue
un hombre muy responsable acerca de sus deberes hacia la familia y
lo demostró cuando a los 14 años no quiso aceptar el ofrecimiento de
dos de sus maestros de la Escuela Pública No. 37, cuyos nombres
desafortunadamente no recuerdo, de costearle los estudios
superiores, por lo que a los 14 años comenzó a trabajar para ayudar
a su madre viuda en la crianza de sus hermanos. Fue un padre muy
preocupado para mi hermano Enriquito y para mí, no sólo en lo
material sino en lo cultural también, tarea en la que participaron
mi abuela, mis tíos y mis dos tías, ya que mi madre, Olga de Aenlle
Ramis, falleció teniendo yo ocho años y él no quiso volverse a
casar, aunque no permaneció ajeno a otros amores. Y como abuelo fue
todavía mejor porque le permitía a Mauricio hacer puentes con sus
libros.
¿Cuba que
significaba para Enrique Serpa?
Lo que Cuba
significaba para mi padre está reflejado en su obra, recorrió la
Isla del Cabo a la Punta y ese amor me lo legó, ya que a pesar de
las precarias condiciones en que vivo en nuestra casa de Altarriba,
sigo a mis 76 años esperando el final en nuestra patria.
(Fuente: CUBARTE)
SERPA Filis,
Enrique.-
n.La Habana (1900-1968). Periodista, poeta y escritor. Condiscípulo
de Rubén Martínez Villena en la escuela pública nro. 37 del Cerro.
Integrante del Grupo Minorista. Trabajó en El Mundo (1922-1929),
donde ocupó las jefaturas de Información y de Corresponsales, y
Excelsior-El País (a partir de 1930). Recibió certificado de aptitud
periodística de la escuela Márquez Sterling en 1944 y al año
siguiente ingresó en el Colegio Nacional de Periodistas. Fue
agregado de prensa de Cuba en París (1952). Viajó por numerosos
países, entre ellos México, Estados Unidos, Venezuela y Haití.
Premio Eduardo Varela Zequeira (1942) por trabajo publicado en El
País. Alcanzó premios de reportaje en concurso del Ministerio de
Educación en los años 1936,1938 y 1939. Premio Enrique José Varona
(marzo, 1946). Condecoración Águila Azteca, de México. Autor de
varios libros de poesía y prosa. Al regresar a Cuba en 1959,
colaboró en El Mundo, Bohemia, Mar y Pesca y Unión. Se jubiló en
1961.
(Cubaperiodistas.cu)
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