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El
periodismo en Las Tunas una herencia de 150 años
Juan
Emilio Batista Cruz
Los periodistas de la
provincia cubana de Las Tunas tenemos justificadas razones para
estar contentos y orgullosos.
Acabamos de conmemorar el nacimiento el 6 de noviembre pero del año
1859 del primer periódico de nuestra historia, El Hórmigo, semanario
que estrenó la imprenta en esta ciudad, acontecimiento que marcó un
hito en el desarrollo cultural de una extensa comarca ubicada en la
portada misma del departamento oriental.
El 7 de marzo de 1859, los señores Lorenzo Artímez y Morán, natural
de Asturias; Miguel Rosende Cañellas, de La Coruña, Galicia; Joaquín
Mayo y Pedro María Agüero, de la ciudad de Las Tunas y Don Ignacio
Méndez, de Santiago de Cuba; escribieron al Capitán General para
solicitar que les autorizara la publicación de un periódico.
Apenas 22 días después, los solicitantes recibieron el permiso y
adquirieron la imprenta en la vecina ciudad de Puerto Príncipe
(Camagüey), según las investigaciones, los iniciadores, por sus
múltiples ocupaciones, decidieron vender el equipo a Manuel Nápoles
Fajardo, a quien habían escogido para dirigir el futuro órgano de
prensa local.
Nápoles Fajardo, Maestro de Primeras Letras y hermano de Juan
Cristóbal, El Cucalambé; solicitó la transferencia oficial a su
nombre, la cual se le concedió el 5 de noviembre de 1859, en una
comunicación que refería textualmente en una de sus partes: “…el
primer número del periódico de que se trata verá la luz pública el 6
del actual…”
A
pesar de los esfuerzos de los investigadores no se ha podido
determinar hasta cuándo se editó El Hórmigo, pero se acepta por
consenso que desapareció con el inicio de las hostilidades en la
Guerra de los diez años.
Pero el pionero de los periódicos tuneros tuvo un continuador en
otro semanario, El Novel, que nació el domingo 2 de enero de 1887 en
la imprenta El Iris, propiedad del criollo Don Juan Aguilar Cordero.
Y que publicó 27 números hasta que hizo mutis por problemas
económicos el 10 de julio del propio año.
No obstante, la semilla sembrada el 6 de noviembre de 1859, germinó
en la disposición e inteligencia de un joven aficionado al
periodismo, Rafael Zayas González, quien hizo época en esa
profesión. Bajo el seudónimo de Cabaniguán, en 1904 se expuso en las
vidrieras de los comercios de la localidad, la primera edición de lo
que llamó El Hórmigo, segunda era, semanario manuscrito.
Más tarde, el 3 de noviembre de 1909, hace exactamente un siglo;
Zayas fundó El Eco de Tunas, consagrado con dos salidas a la semana
y que tras 53 años de existencia, expiró el 31 de diciembre de
1962, cuando entregó los talleres al Gobierno Revolucionario.
Desde el triunfo de la Revolución hubo intentos de crear una prensa
de nuevo tipo. En 1959 un grupo de jóvenes entre quienes estaban
Luis Manuel Quesada Kindelán, Jesús Torres Cuesta, Carlos Zamora
Rodríguez (Gallito), Luis Urquiza Jorge y Emiliano Manresa, dieron
vida al semanario Revelación y luego a un boletín mimeografiado que
llamaron Voz Estudiantil, ambos de existencia efímera.
Rosano Zamora Padín (Gallo), fotógrafo de profesión, era el
secretario de la Comisión de Orientación Revolucionaria (COR) en las
Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) y fue el creador del
semanario El Trabajador, nacido el 17 de mayo de 1963, en la
imprenta nacionalizada El Noticiero, en la calle Gonzalo de Quesada
123, donde hoy radican los talleres de la editorial Sanlope, el cual
se hacía totalmente voluntario y se mantuvo hasta el 31 de diciembre
de 1964, luego de 35 ediciones.
El 18 de mayo de 1967 nació el continuador de la prensa de nuevo
tipo, el trisemanario Mochas y Caña con salidas los martes, jueves y
sábados, en la imprenta La Regional, de Puerto Padre y también
dirigido por Rosano Zamora. Se mantuvo como órgano de la región
Tunas-Puerto Padre hasta el 29 de marzo de 1969, fecha en que el
territorio se dividió en dos y se quedó como vocero oficial del
regional puertopadrense, bajo la dirección del joven periodista
Ricardo Varela Rojas.
En la región Tunas se fundó entonces el semanario El Forjador, con
Rosano Zamora al frente y tirada inicial en la imprenta El Mundo,
del Poder Local en Jobabo, mientras se reparaba el local de los
antiguos talleres de El Eco de Tunas, en la capital tunera, donde
tuvo asentamiento definitivo hasta el 27 de marzo de 1973, luego de
editar 170 números.
Con el surgimiento de lo que se conoció como el Territorio Tunas,
nació por sugerencia del Comandante Faure Chomón Mediavilla, el
semanario Veintiséis, también de tamaño tabloide, que se editó desde
el 23 de abril de 1973 hasta el 8 de octubre de 1977, con 135
números. A partir del 23 de ese propio mes, hubo un cambio radical
y el periódico pasó a llamarse 26, con cuatro páginas, pero de
tamaño estándar, en momentos que se trabajaba para crear el primer
diario en la historia de la provincia y solo se confeccionaron ocho
números.
La continuidad histórica del periodismo en esta provincia tuvo un
momento excepcional el 26 de julio de 1978, al fundarse el diario
que, con José Infante Reyes de director y Nelson Marrero Pupo, de
subdirector, nació en la calle Colón 157.
En esa fecha, de una gran significación para el pueblo de Las Tunas,
se puso fin a la edición artesanal de los periódicos, quedó
inaugurada la era del linotipo y de los talleres de fotograbado,
desconocidos hasta entonces entre los creadores de las artes
gráficas locales.
El 17 de junio de 1985 la redacción del periódico se trasladó
definitivamente para su nuevo local en la segunda planta de la
Unidad Gráfica Alejo Carpentier, aunque la primera tirada en la
moderna rotativa soviética PVG-84-2, no se produjo hasta el sábado
13 de julio de ese propio año.
Tras las limitaciones provocadas por el Período Especial, con
Ramiro Segura García de director desde 1988, convertido ya en
semanario de tamaño tabloide y solo cuatro páginas, comenzó la
recuperación de nuestro periódico, cuya señal más consecuente fue el
primer número editado en computadora, hecho trascendental ocurrido
el 25 de abril de 1997.
Estabilizado como tabloide y con ocho páginas, el colectivo de 26
enfrentó la tremenda responsabilidad de crear y mantener una edición
digital que llevara al mundo, a través de internet, la verdad de
Cuba, lo cual se hizo realidad el 15 de marzo del 2000, el primero
en las provincias orientales.
Consecuentes con nuestras raíces, las nuevas generaciones de
periodistas trabajamos para orientar, informar y educar a un pueblo
que, como afirmó el Comandante en Jefe Fidel Castro, en el acto de
inauguración del Combinado de la Salud el 14 de junio de 1980 “…
nunca se quedó atrás…”
(Fuente
ecotunero.cu)
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