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La primera
periodista cubana
Juan Morales Agüero
Por estos días los periodistas de la mayor isla
antillana celebramos la Jornada de la Prensa, período dedicado a
homenajear no solo a los soldados de la noticia, sino también
concebido para recordar a José Martí, el Héroe Nacional de Cuba,
quien el 14 de marzo de 1892 fundó en Nueva York el periódico
Patria, órgano oficial del Partido Revolucionario Cubano.
Es una excelente oportunidad entonces para
recordar a la primera mujer que ejerció el periodismo en nuestro
país. Se trata de una distinguida camagüeyana de nombre Domitila
García de Coronado, quien, además de ejercer el oficio, fue una
destacada maestra de escuela.
La citada Domitila nació en Camaguey el 7 de
mayo de 1847. Desde muy temprana edad comenzó a manifestar grandes
inclinaciones por la literatura, gusto que la llevó a fundar en 1866
la revista El Céfiro. Tenía solamente 21 años de edad cuando compone
en la imprenta de su padre el primer documento revolucionario
editado en 1868.
En los años siguientes le dio continuidad a esa
labor que había iniciado en 1865, cuando la Junta de Conspiradores
que combatía al colonialismo español imperante en la isla le confió
la impresión de las proclamas y las circulares que se enviaban al
extranjero como propaganda política.
Tiempo después, la joven se trasladó a La
Habana, la capital, donde publicó la primera obra de antología
realizada en el país: Álbum Poético Fotográfico de Escritores y
Poetisas Cubanas, el cual dedicó a su coprovinciana Gertrudis Gómez
de Avellaneda, destacadísima mujer de letras criolla.
En esa época Domitila publica su novela Los
enemigos íntimos. En 1869 colabora en el mensuario El Eco de las
Damas. Y en 1870 imprime, a riesgo de su vida, el periódico
revolucionario Laborante. Años después vio editado su libro Consejos
y consuelos de una madre a su hija, premiado en varios eventos
literarios y medalla de bronce en la Exposición Universal de París.
En 1888 dio a conocer la biografía del eminente médico cubano Tomás
Romay, la cual redactó con notas históricas sobre la vacuna en
América.
Contrajo matrimonio con el maestro Tomás
Coronado, y junto a él ejerció la docencia en el colegio privado
capitalino Nuestra Señora de los Ángeles, y es por ello considerada
Decana de las maestras de Instrucción Superior. Fue también
fundadora de la Academia de Tipógrafas y Encuadernadoras de La
Habana y colaboró en publicaciones tales como El Correo de las Damas
y El Diario de la Familia.
Domitila figuró en calidad de Socia de Mérito y
Facultativa de Honor en casi todas las sociedades literarias y de
recreo de la Cuba de entonces. Mujer modesta y sencilla que jamás
reclamó homenajes ni privilegios personales, vivió su vejez en la
pobreza y en el anonimato. Falleció en La Habana a la edad de 91
años mientras transcurría el año 1938.
(Fuente:
Eco tunero)
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